¿Vale la pena luchar?

Muchas veces nos preguntan (y nos preguntamos): ¿vale la pena luchar? ¿Cambiamos algo con nuestras actividades? ¿No es más fácil dejar que otros hagan las cosas y limitarnos a esperar sentados que otros actúen? A veces nos vemos invadidos por el desaliento, cuando nos esforzamos en planear actividades, reuniones, conferencias, marchas, recitales, etc., y la concurrencia no es la que debería ser si tomamos en cuenta la cantidad de simpatizantes, o que al menos así se autoproclaman, de la causa. En estos casos, ¿Quién falla, la organización o la gente? Muchos interrogantes y pocas certezas…una cosa es segura: en un país con las características del nuestro, el número de activistas debería ser mucho mayor. Simpatizantes hay suficientes, pero faltan activistas. Gente que entienda que la lucha no se libra sólo en Internet, sino que hay que salir a la calle y hacer notar nuestra presencia; gente que entienda que Internet y las redes sociales son meramente un medio, no el fin en si mismo.

Asimismo, es difícil progresar cuando el “enemigo” está en nuestras propias filas, cuando los egos, los problemas personales y la intransigencia del algunos se interponen en la concreción de los objetivos comunes. Superar los conflictos de índole meramente personal es una muestra de madurez y de voluntad necesarias para seguir adelante en nuestro camino. Es difícil pelear en 2 o más frentes a la vez.

Si todos aportásemos un granito de arena, por pequeño que fuese, entre todos podríamos hacer una gran diferencia. Es cuestión de tener la voluntad y la determinación suficientes para vencer la cómoda apatía y convertirnos en verdaderos militantes por la causa. Quizás nada cambie, quizás si, pero el mérito está en, cuando menos, intentarlo. Caso contrario, no hay derecho a quejarse ni a criticar el trabajo de los demás. En vez de defenestrar, hay que apoyar.

Desde nuestro punto de vista, a pesar de las trabas, los impedimentos y los desencantos, consideramos que si, que vale la pena luchar! Nadie más lo hará por nosotros, y siempre recordemos que “la única batalla que se pierde es la que se abandona”. Por más que digan que estamos malgastando nuestro tiempo en una causa perdida, seguiremos adelante para demostrar que las convicciones no se apagan tan fácilmente. 

3 thoughts on “¿Vale la pena luchar?”

    1. Gracias por el apoyo hermana! Sólo trabajando en conjunto y sin bajar los brazos podremos vencer! Un gran saludo!

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